SOY TERAPEUTA OCUPACIONAL ¿NI IDEA NO?

Noe

Desafortunadamente este título lo hemos vivido el 100% de terapeutas ocupacionales cuando nos pregunta ¿y tú que has estudiado?, pues bien el 99’9% de las respuestas es efectivamente lo que esperamos, que no tienen ni idea, el 0’01% restante se suele acercar ya no tanto a lo que hacemos o nuestra labor si no al colectivo con el que tratamos (apelando a los “viejitos”, más de una persona mayor tiene mucho que decir a esto de “viejitos”, seguro)

Que ¿a qué viene todo esto?, os explico: hace un tiempo mi compañera de voluntariado y mi amiga, autora de esta página y trabajadora social, me pidió que hiciese una entrada para explicar que es la terapia ocupacional. Qué labor tan difícil, sí muy difícil, porque ¿cuántas definiciones hay de terapia ocupacional?, no se decir, pero ¿Por qué siempre tenemos que estar explicando cual es nuestra labor? Cuando dices por ejemplo que eres fisioterapeuta o médico/a, o enfermero/a nadie se para a preguntar cuál es su labor.

Pues bien es lo que nos ha tocado, allá por dónde vamos, conociendo gente e incluso en instituciones dónde la figura del terapeuta ocupacional es un profesional necesario tenemos que explicar en qué consiste nuestra profesión, que somos y que hacemos. Cuando pensé escribir esta entrada dije bueno cojo una definición de las muchas y ya está, pero a  día de hoy tengo claro la definición os voy a poner aquí, ya que este fin de semana hemos tenido la gran suerte de presenciar las II jornadas de APTOCAM, y una de las ponentes, de gran prestigio, como es Rosa Matilla, de la que había oído hablar pero no conocía, en sus diapositivas expresó de esta manera que era la terapia ocupacional:

“Intervención centrada en las ocupaciones de las personas para conseguir autonomía, independencia y sensación de bienestar”

Creo que no puedo estar más de acuerdo con esta definición, porque al fin y al cabo “somos ocupación” (como dijo Frank Kronenberg en su ponencia).

A partir de esto explico un poco más en que consiste la TO, pues bien, nos encargamos de valorar las destrezas de ejecución de cada área de ocupación (actividades básicas de la vida diaria, instrumentales, descanso y sueño, juego y ocio, educación, trabajo y participación social) para intervenir en aquellos casos que estén alterados, ya sean  físicas, mentales, laborales o sociales, centrándonos siempre en la persona, en sus valores y creencias, y en lo que consideran relevante en su vida diaria. (Basado en el marco de trabajo de la AOTA).

Seamos realistas, cuando pasamos una definición más detalladas (APETO, WFOT, OMS…) la gente se queda tal cual estaba, así que he querido recoger muy brevemente lo que hasta ahora, para construir esta definición, me parece más sencillo, acertado y que plasma nuestra labor. Centrándonos en el ámbito de la geriatría más concretamente, no somos los que entretenemos, somos los que ayudamos a las personas mayores a encontrar o a “reencontrarse” con aquellas actividades que han sido significativas para su vida diaria, dotándoles de los recursos y/o estrategias necesarios para que las realicen de una manera satisfactoria y plena. Pongamos un ejemplo, nos encontramos con una mujer de 67 años, vive sola y acude a un centro de día de lunes a viernes. Durante toda su vida  ha sido ama de casa y se ha encargado de cuidar a sus hijos. Desde hace dos años sufre de artritis reumatoide, que le ha causado deformidad en las manos y dolores en las articulaciones, sumado a esto presenta principios de demencia, por lo que necesita supervisión y ayuda para realizar ciertas tareas del hogar, para ello cuenta con la ayuda a domicilio  del ayuntamiento de su zona, tres veces en semana, por las tardes cuando vuelve del centro de día. Cuando llega al departamento y realizamos la valoración ocupacional, nos cuenta que lo que más le preocupa es que por culpa de la deformidad de los dedos y del dolor que sufre en las manos le cuesta cocinar, algo que previamente la gustaba mucho y motivaba puesto que los domingos se reunía en su casa a comer todos los miembros de su familia. Nuestra intervención estará dirigida a solucionar tanto los problemas físicos, como cognitivos, puesto que esta actividad tiene significado en su vida diaria, es su OCUPACIÓN (entendida no como hacer algo para estar entretenido, si no estar ocupado en algo que da sentido a la vida de cada uno), bien ofreciéndole consejos para evitar forzar las articulaciones en tareas del hogar (ergonomía), si hiciese falta la utilización de férulas, productos de apoyos (como un engrosador para el cuchillo) , ejercicios para mejorar la fuerza, destreza, coordinación y movilizaciones para cubrir los problemas físicos y la elaboración de un recetario, escribiendo las recetas que ella suele realizar, para los problemas cognitivos; en definitiva ofrecer a la persona un tratamiento dirigido a mejorar la función para realizar aquellas actividades que tienen relevancia en su día a día.

Después de este fin de semana tan intenso, en el que me han hecho reflexionar, tanto para bien como para mal, sigo pensando que no me equivoqué cuando escogí esta profesión, la cual adoro y me enseña tanto cada día. Nos queda mucho por aprender y conseguir, pero con el esfuerzo y la gran labor de todos los profesionales de la terapia ocupacional estoy segura de que algún día el “¿ni idea no?” será agua pasada.

Fdo. Noemí Cobollo Girón (Terapeuta Ocupacional)

FISIOTERAPIA GERIÁTRICA

fisioterapia

Junto con la Terapia Ocupacional, la Fisioterapia es una terapia no farmacológica fundamental para la rehabilitación de los residentes. No obstante, hoy nos centraremos en el papel que tiene un diplomado en Fisioterapia dentro de un centro residencial de personas mayores.

La Confederación Mundial de Fisioterapia definió la Fisioterapia en 1967 como

“Arte y Ciencia del Tratamiento Físico, es decir, el conjunto de técnicas que mediante la aplicación de agentes físicos curan, previenen, recuperan y readaptan a los pacientes susceptibles de recibir tratamiento físico”

El Fisioterapeuta marcará una serie de objetivos a alcanzar basándose en informes médicos y en diferentes pruebas físicas que realizará al residente. Una vez marcados los objetivos, siempre deben ser comunicados al residente siempre y cuando se encuentre bien cognitivamente, en caso contrario, se informaría a la familia. La comunicación debe ser fluída entre el profesional y el residente ya que éste debe involucrarse en la intervención lo máximo posible para obtener mejores resultados. No obstante, si el residente no quiere tratarse debemos respetar siempre su decisión.

La intervención debe ir básicamente enfocada a dos objetivos:

1. PREVENCIÓN

Estamos acostumbrados a acudir al Fisioterapeuta una vez producido el daño pero no nos tenemos que olvidar que también es importante la prevención. La Fisioterapia preventiva hace que aumente la salud física y se eviten lesiones y caídas futuras por lo que es aconsejable que todos los residentes acudan a este tipo de terapia para asegurar un mayor fortalecimiento y mejora de su estado físico.

2. REHABILITACIÓN

La rehabilitación sirve para ayudar a los residentes a regresar a su estado anterior o para mejorar su condición tanto como sea posible después de una enfermedad o lesión ha causado dificultades físicas de un tipo u otro.

 

Algunas de las patologías que tratan los fisioterapeutas geriátricos son:

  • La artritis.
  • La osteoartritis.
  • Derrame cerebral.
  • Secuelas fÍsicas de cáncer.
  • Las amputaciones.
  • Modificaciones de la marcha.
  • La incontinencia urinaria y fecal.
  • Enfermedades cardíacas y pulmonares.
  • Desórdenes de la coordinación y el equilibrio.
  • Fracturas de cadera.
  • Limitaciones funcionales relacionadas con la movilidad

Por último, en las residencias de mayores los fisioterapeutas suelen  implantar dos tipos de intervenciones dependiendo del número de personas implicadas en ellas:

– Grupales: Donde los residentes con objetivos parecidos  trabajan en sesiones grupales. En este tipo de intervención existen tres grupos de trabajo: Síndrome de Inmovilización, Entrenamiento del Equilibrio y Marcha y Gerontogimnasia.

– Individuales: Donde tienen cabida tratamientos sintomáticos, afecciones agudas y/o patologías que necesiten rehabilitación precoz e individualizada.

PREINGRESO EN RESIDENCIA: INFORMACIÓN

atencion

La información a familiares y/o al futuro residente es una tarea fundamental antes del ingreso. La persona encargada de recepcionar visitantes en el centro (director/a, trabajador/a social, coordinador/a, etc.) proporcionará verbalmente la información sobre las normas del funcionamiento del centro, las cuales estarán de forma escrita en el Reglamento de Régimen Interno, el cual se firma y entrega el día del ingreso junto con el contrato.

¿QUÉ INFORMACIÓN SE DEBE DAR?

1. HORARIO DE VISITAS. El horario de visitas debe ser amplio y flexible para que los familiares lo puedan compatibilizar con sus compromisos diarios. Siempre respetando los horarios de comidas y de actividades programadas de los residentes.

2. HORARIO DE COMIDAS (desayuno, comida, merienda y cena).

3. HORARIO Y FRECUENCIA DE LAS ACTIVIDADES (fisioterapia, psicología, terapia ocupacional, animación sociocultural, etc.). Por lo general las actividades se realizan  en grupo y el profesional adapta las distintas terapias a las características del mismo.

4. INFORMACIÓN SOBRE HORARIOS DE ATENCIÓN A FAMILIARES.

5. INFORMACIÓN SOBRE HORARIOS DE ATENCIÓN MÉDICA Y DE ENFERMERÍA A RESIDENTES.

6. INFORMACIÓN SOBRE EL MENÚ. Se informará a los familiares y/o futuro residente donde se elabora la comida del centro (cocina propia o catering) y qué tipos de dietas tienen.

7. INFORMACIÓN SOBRE SERVICIOS EXTRAS. Por lo general en las residencias de mayores los servicios de podología y peluquería no están incluidos en el precio mensual, es un servicio extra que se paga aparte. Se informará de horarios, día de atención, modo de pedir cita y precios.

8. TARIFA MENSUAL. Durante la visita se les proporcionará el precio mensual de la residencia así como de los servicios extra no incluidos en el precio. La propuesta económica debe queda por escrito e indicar que servicios incluye.

9. FUNCIONAMIENTO DEL EQUIPO. Se informará de la elaboración del PAI por parte de todos los profesionales implicados en el cuidado y atención del nuevo residente, reuniones de seguimiento, plan de adaptación al centro, etc.

10. CENTRO DE SALUD Y HOSPITAL DE REFERENCIA. Se informará del centro de salud que le corresponderá en el caso que quiera solicitar un cambio para mejorar la atención y gestión de recetas, así como del hospital más cercano.

11. DOCUMENTACIÓN. Se indicará qué documentación deben aportar si deciden realizar el ingreso en el centro (DNI, Nº cuenta bancaria, Nº de la Seguridad Social, etc.).

12. MARCADO DE ROPA. La persona que os proporcione la información sobre el centro explicará cómo debe ser marcada la ropa para evitar pérdidas en lavandería. Por lo general se aconseja que no sean pegatinas y que no se utilice bolígrafo.

Junto con la información dada sobre el centro, ésta debe ser acompañada de una visita guiada por las instalaciones donde sin duda surgirán más dudas y habrá oportunidad de ir solventándolas. El profesional del centro que encabeza la visita debe proporcionar información sobre todas las preguntas que tengan los familiares y/o futuro residente y ofrecer su disponibilidad total a resolver dudas que surjan en los días posteriores a la visita.

Dada la información general el siguiente paso es la decisión familiar sobre el ingreso que trataremos en otra entrada del blog.

 

 

 

PERIODO DE ADAPTACIÓN A LA RESIDENCIA

adaptación

Como todos sabéis, tomar la decisión de ingresar a nuestros mayores en una residencia no es tarea fácil. Esta situación crea  en numerosas ocasiones cuadros de estrés tanto en el mayor como en los familiares. Con el ingreso se producen una serie de cambios en los hábitos y rutinas diarias por lo que se pueden producir episodios de ansiedad y desorientación que los profesionales del centro intentarán prevenir o paliar lo antes posible.

No obstante, los equipos profesionales de las residencias son conscientes de los cambios que suponen para el mayor el ingreso en una institución por lo que implantan programas de adaptación donde el seguimiento del mayor es más intenso durante los primeros meses. Lo importante es minimizar el efecto del cambio. Para ello, se vigila más a los nuevos residentes con el objetivo de observar su convivencia y adaptación al centro y a sus compañeros. Así pues, también se da respuesta a todas las dudas que le puedan surgir a lo largo del día.

El papel de la familia  también es muy importante en estos primeros meses de adaptación. Se aconseja que el número de visitas sean frecuentes. Se trata de crear lazos y relaciones entre familia-usuario e institución que tengan como principal objetivo el bienestar del residente y una mejor calidad de vida.

Poco a poco se irá introduciendo al nuevo residente en las actividades del centro. Se creará un Plan de Atención Individualizado (PAI) donde se analizará su situación y se establecerá una serie de objetivos por parte de todos los profesionales. Éstos intentarán motivar al nuevo residente para que participe en actividades y talleres ya que a más participación mayor integración y mayor bienestar físico y psíquico. Así mismo, según vayan pasando los días, el residente irá creando un vínculo mayor con el personal más directo, cuidadores y personal sanitario, así como con sus compañeros.

Periódicamente, el equipo profesional revisará y evaluará la integración del residente. El objetivo principal sería conseguir su plena integración al centro lo antes posible. Se puede hablar de adaptación cuando el residente empieza a considerar la residencia como su casa y a crear vínculos sociales y afectivos con otros residentes y con el personal. Con la integración del mayor al centro se pondría fin al programa de adaptación.

ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL EN RESIDENCIAS

cumples

Podemos definir la Animación Sociocultural como

Un conjunto de técnicas sociales que, basadas en una pedagogía participativa, tiene por finalidad promover prácticas y actividades voluntarias, que con la participación activa de la gente, se desarrollan en el seno de un grupo o comunidad determinada, y se manifiesta en los diferentes ámbitos del desarrollo de la calidad de la vida”

Ezequiel Ander-Egg

La figura del monitor o técnico de animación social, ocio y cultural (TASOC) es imprescindible en las residencias de mayores por varios motivos:

1. Para ocupar el espacio de tiempo libre del residente en el día a día de la vida en una residencia.

2. Para encauzar tensiones y preocupaciones proporcionando un espacio de relax, al tiempo que estimulante.

El fin de la animación trata de conseguir que las personas, mayores o no, participen en las actividades porque quieren, solo por el simple hecho de participar y no por obligación o por alguna motivación extrínseca. La animación es un proyecto de intervención o conjunto de actividades para motivar, animar y estimular a un grupo de personas para que sean ellos, y no el animador, los que comiencen sus propios desarrollos socioculturales.

Algunas de las actividades que llevan a cabo los animadores socioculturales son las siguientes:

• JUEGOS LÚDICOS: el objetivo fundamental en esta actividad es fomentar las relaciones interpersonales, desarrollando el autoprestigio, estimulando una competencia sana sin agresividad. Ejemplo: juegos de cartas, dominó, parchís, bingo, etc.

• VIAJES Y EXCURSIONES: el objetivo primordial es romper con la monotonía de la residencia, que conozcan lugares de interés, costumbres, gastronomía, etc.

• TALLER DE MANUALIDADES: las actividades que se llevan a cabo son desde artesanía, pintura, dibujo, a actividades de decoración. Este tipo de taller favorece y desarrolla la creatividad y la habilidad, ayudando a mantener la movilidad manual (psicomotricidad fina) y la coordinación.

• FIESTAS Y CELEBRACIONES: el objetivo fundamental es que los mayores se diviertan y disfruten, intentando e implicando, siempre que sea posible, a sus familiares en este tipo de eventos. Ejemplo: Celebración de cumpleaños, baile de Carnaval, Semana Santa, fiesta de Fin de Año, Celebración del Día del Padre o la Madre, etc.

• LECTURA DE LA PRENSA DIARIA: ofrecer a los residentes la oportunidad de estar informados de las noticias que acontecen diariamente, haciendo participes a estos de nuestra sociedad actual. Crear tertulias y debates sobre temas de actualidad.

• CREACIÓN Y CUIDADO DE UN HUERTO: En este taller los mayores activarán sus reminiscencias continuando con una labor que han estado realizando durante parte de su vida. Es interesante recordar que la inmensa mayoría de población mayor de 65 años ha tenido experiencia laboral dentro del sector agrícola o ganadero.

GRUPO AMMA: RESIDENCIAS PARA MAYORES

amma

Tras más de 16 años de actividad, el Grupo Amma se ha convertido en una de las compañías líderes a nivel nacional en el sector de la atención a las personas mayores, dependientes y discapacitadas.

Para ello cuenta con un equipo de profesionales altamente cualificado y experimentado compuesto por casi 2.500 personas, las cuales se distinguen por su gran nivel de profesionalidad y motivación para ofrecer unos cuidados de máxima calidad a mayores y familias.

En la actualidad, Amma gestiona un total de 30 centros gerontológicos, con casi 5.300 plazas (entre residenciales y de centro de día) en ocho Comunidades Autónomas (Madrid, Cataluña, Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Canarias, Cantabria y Murcia). http://www.amma.es/las-residencias-y-centros-de-dia

En las residencias de mayores Amma se cuidan todos los detalles para ofrecer una atención de la máxima calidad a sus residentes y también a sus familias. Por ello, su modelo incluye servicios residenciales y diurnos. Además, las residencias tienen una amplia cartera de servicios para que las personas mayores encuentren todas las comodidades y las atenciones que precisan.

  • Estancias permanentes en residencias
  • Estancias temporales (para retiro familiar, convalecencia o rehabilitación).
  • Centro de día.
  • Psicología.
  • Unidades de memoria.
  • Unidades de estimulación cognitiva.
  • Unidades para demencias y enfermos de Alzheimer.
  • Valoración geriátrica integral.
  • Servicio médico.
  • Servicio de enfermería.
  • Unidades para demencias y enfermos de Alzheimer.
  • Fisioterapia y rehabilitación.
  • Animación sociocultural.
  • Terapia ocupacional.
  • Trabajo social.
  • Servicio de podología.
  • Servicio de peluquería.
  • Servicio de mantenimiento.
  • Servicio religioso, misa.
  • Servicio de limpieza.
  • Servicio de lavandería.
  • Recepción.
  • Servicio de cocina.

Sin duda, el Grupo Amma es una opción excelente si deseas un cuidado integral, profesional y con calidad.

Para más información pincha en el siguiente enlace: http://www.amma.es/

¡NO SUFRAS MÁS!

sufrimiento

Hoy os quiero recomendar un libro muy interesante “La inutilidad del sufrimiento”. Su autora, María Jesús Álava Reyes, lleva más de treinta años dedicada a la Psicología clínica, educativa y de empresa. Es además especialista en coaching ejecutivo, recursos humanos, psicodiagnóstico y psicoterapia, y también es profesora de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Según la autora, es normal que el ser humano sufra por determinadas experiencias: muerte de un ser querido, pérdida del trabajo, agravamiento de una enfermedad, un accidente que provoca secuelas físicas, etc. Ningún ser humano está libre de sufrimiento ya que éste es algo natural y espontáneo. Pero el sufrimiento que debemos evitar es aquel que nos lleva a un pozo sin salida, a cronificar duelos, a “tirar la toalla”, a sufrir falta de ilusión, el que nos hunde y nos agota día a día, en definitiva, es aquel que nos lleva a desear nuestra propia muerte. Este último, es el sufrimiento que debemos cambiar intentando modificar nuestros pensamientos automáticos por otros más realistas y conscientes. Este cambio de pensamiento requiere de un esfuerzo diario, una lucha constante contra los pensamientos irracionales y una búsqueda de un objetivo claro, aprender a vivir de forma positiva y con ilusión.

“Sufrir inútilmente es uno de los peores ejercicios que podemos hacer con nosotros mismos. No se trata de que «nos permitamos todo», en absoluto, sino de que cultivemos hábitos sanos y saludables. Y no tiene nada de sano ni saludable que, al cabo de los años, nos estemos machacando con algo que, por muchas vueltas que le demos, no podemos conseguir que no hubiera ocurrido.”
MARÍA JESÚS ÁLAVA REYES

La autora nos indica errores que debemos evitar:

  • Sufrir inútilmente.
  • Darle vueltas a un hecho que ya ha pasado.
  • No aceptar lo inevitable.
  • Complicarnos la vida inútilmente.
  • Expresar todo lo que pensamos.
  • Creer que siempre estamos en posesión de la verdad. Quien siempre cree estar en posesión de la verdad demuestra una ignorancia suprema, y una arrogancia intolerable.
  • Echar la culpa de lo que nos pasa a quienes nos rodean.
  • Querer arreglar las cosas efectuando cambios drásticos en nuestra vida.
  • Vivir las contrariedades y los imprevistos como tragedias.
  • Pensar que “lo nuestro” no tiene solución.
  • Dejarnos contagiar por el pesimismo reinante.
  • Agotarnos física y mentalmente. Pretender llegar a todos los sitios.
  • No ser conscientes de nuestros límites.

También nos da 14 reglas de oro para evitar el sufrimiento. Estas son:

  1. Creer en nosotros mismos.
  2. Intentar “sentirnos bien” cada día.
  3. Ser conscientes de que la felicidad está en nuestras manos.
  4. Seguir confiando en nosotros en los momentos difíciles y convertir las crisis en nuevas oportunidades.
  5. Coger distancia para ser objetivos y aprender a observar y actuar de forma racional.
  6. Convertir cada día en un nuevo aprendizaje.
  7. Ante la irritación, autocontrol.
  8. No insistir en los errores de siempre.
  9. Aprender a ser realistas. Conocer nuestras posibilidades y nuestras debilidades.
  10. Premiarnos de vez en cuando, y siempre que nos encontremos en baja forma.
  11. Aceptar que no somos dioses. (No podemos arreglarlo o controlarlo todo).
  12. Utilizar el sentido común.
  13. Fomentar el sentido del humor.
  14. Asumir que estamos aquí para aprender a ser felices, no para sufrir.

Os animo a la lectura de este interesante libro, con más de 300.000 ejemplares ya vendidos, que sin duda no os dejará indiferentes, os hará reflexionar sobre vuestro presente y os dará herramientas para vivir un futuro con menos sufrimiento y más ilusión.

Para terminar, nos despedimos con una de las frases que encontraréis en el libro…

“En definitiva, no nos engañemos, que nos sintamos bien o mal depende fundamentalmente de lo que internamente nos estamos diciendo, y este hecho nos lleva a un axioma fundamental: si aprendemos a controlar nuestros pensamientos, controlaremos nuestra vida.”
MARÍA JESÚS ÁLAVA REYES

 

CICLO VITAL

ciclo vital

Llamamos “ciclo vital” al conjunto de etapas por las que pasa una persona a lo largo de su vida. En el caso de los humanos, evolucionamos a través de unas secuencias temporales relativamente previsibles.

PRENATAL

Desde el momento de la concepción hasta el nacimiento.

PRIMERA INFANCIA

Desde el nacimiento a los 3 años

NIÑEZ TEMPRANA O PREESCOLAR

De los 3 años a los 6
NIÑEZ INTERMEDIA O ESCOLAR

De los 6 a los 12 años

ADOLESCENCIA

De los 12 a los 20 años

JUVENTUD

De los 20 a los 35 años

MADUREZ

De los 35 a los 50 años

ADULTEZ

De los 50 a los 65 años

VEJEZ O TERCERA EDAD

De los 65 en adelante.

 

No obstante, el ciclo vital puede verse influenciado por factores socioculturales y hechos significativos que pueden modificar nuestra forma de ver la vida y requieren una readaptación. El nacimiento de un hijo, la muerte de un ser querido, el sufrir un accidente o una enfermedad grave, pueden suponer una carga emocional muy importante que influye en el ciclo vital.

También, a lo largo de nuestra vida nos enfrentamos a hechos estresantes que afectan a la existencia: pérdida del puesto de trabajo, embarazos, cambios de residencia, problemas familiares, separaciones, crisis financieras, jubilación, muerte del cónyuge, etc. Todos estos hechos provocan cambios psicosociales pero si además la persona que los sufre tiene algún tipo de dependencia puede crear una verdadera crisis y un aumento considerable del estrés.

Una de las etapas más difíciles a las que el ser humano se enfrenta es también la de la vejez, que se corresponde con la última etapa vital. Éste es un período de pérdidas casi constante, tanto en la capacidad funcional, debido a los cambios físicos que se experimentan, como en la disminución de las relaciones afectivas y otros cambios a nivel emocional. En muchos casos comienza el miedo a morir, a la soledad y la enfermedad.

Pero el último ciclo vital no debe ser solo una etapa de miedo y pérdidas, también se puede convertir en una ganancia ya que la persona dispone de más tiempo para realizar actividades que antes no podía hacer por el trabajo, para disfrutar de la familia y además, debido a sus múltiples experiencias a lo largo de la vida, tiene un conocimiento muy valioso que puede transmitir a generaciones más jóvenes. Recuerde, por muchos años que uno tenga nunca debe dejar de soñar y de intentar cumplir los sueños.

 

HIGIENE CORPORAL: PREVENCIÓN DE ÚLCERAS EN LA PIEL

HIGIENE

Como ya sabéis, las úlcera por presión son zonas de piel lesionada que aparecen por permanecer en una misma posición durante mucho tiempo. Normalmente se forman donde los huesos están más cerca de la piel, como los tobillos, los talones y las caderas.

Para prevenirlas es fundamental una buena higiene y secado de la piel. Para ello, será necesario:

1. Realizar un aseo general cada 24 horas.

2. Realizar aseos parciales siempre que sea preciso. Por ejemplo, en personas con incontinencia urinaria o sudoración excesiva se debe prestar una especial atención e higiene. Se debe mantener la piel limpia y seca.

3. Se debe utilizar agua templada.

4. Se deben utilizar jabones Ph neutros para prevenir infecciones y evitar alergias.

5. Una vez enjabonada una parte del cuerpo se debe tener otro recipiente con agua templada limpia para enjuagar. Es importante quitar el jabón de la piel para prevenir irritación.

6. A la hora del secado de la piel nunca se debe utilizar fricción, es decir, nunca se debe secar con fuerza y rozamiento sino con toques, sin arrastrar la toalla.

7. La persona que se encarga de la higiene diaria debe estar alerta y examinar la piel, prestando mayor importancia a las zonas de presión de la piel, zonas enrojecidas y con durezas.

8. Una vez limpia la piel nunca se debe echar colonia (alcohol) directamente. Una vez que la persona esté vestida se puede echar sobre la ropa pero nunca sobre la piel.

9. Es importante hidratar bien la piel con suaves masajes y a su vez aprovecharemos para activar la circulación de retorno realizando masajes ascendentes.

10. Si la persona está encamada es fundamental que las sábanas no tengan arrugas ni pliegues. Éstas pueden causar presión y formar úlceras. Hay que vigilar que tanto la ropa de cama como de la persona están completamente libre de arrugas.

Por último, una vez terminada la higiene de la piel hay que dejar a la persona en una posición cómoda. No obstante para la prevención de úlceras se cambiará de posición cada dos horas y se pondrán almohadas para aliviar presiones en determinadas zonas.

 

 

APOYO EN LA INGESTA DE ALIMENTOS

apoyo ingesta

En las residencias a veces nos encontramos con residentes que no pueden realizar por sí mismos la tarea de alimentarse. Es por ello, que los auxiliares de geriatría deben efectuar labores de apoyo en la ingesta de alimentos o líquidos. El nivel de ayuda dependerá del grado de dependencia que tenga el residente. Así pues, la tarea puede ser de acompañamiento y observación durante la comida previniendo posibles atragantamientos o de apoyo en el corte de alimentos, o en situaciones de dependencia grave, una asistencia completa que incluye dar de comer al residente.

FUNCIONES DE LAS AUXILIARES EN LA INGESTA

  1. Planificar el tiempo necesario que el residente necesita para ingerir la comida en función del grado de dependencia que tenga. Es posible que si el residente presenta problemas de deglución el auxiliar tenga que dar en numerosas ocasiones líquido para facilitar la ingesta.
  2. Pelar, trocear y cortar alimentos según la situación del residente.
  3. Facilitar los utensilios necesarios y los productos de apoyo pertinentes. Ponerlos a su alcance y fomentar la autonomía.
  4. Verificar la temperatura y cantidad de cada porción de alimento.
  5. Controlar la cantidad de alimentos y líquidos que ingiere durante  la comida.
  6. Vigilar al residente para prevenir posibles complicaciones como, por ejemplo, dificultades en la masticación, aparición de tos, vómitos, agitación, atragantamientos, negativas a ingerir comida, etc.

No obstante, es fundamental que los auxiliares de geriatría fomenten la autonomía del residente, siempre que sea posible, animándole a que realice por sí mismo las tareas básicas que pueda: coger el cubierto, beber del vaso, pelar, trocear, cortar, etc.

En los casos en que el residente tenga una gran dependencia, los alimentos deben ser de fácil administración y digestión. Por ejemplo, las comidas en puré están indicadas para situaciones en las que la persona tiene disfagia (dificultad para comer) y otras alteraciones en la deglución. Además, la dieta deberá contener un alto valor nutricional, especialmente proteico (huevos, pescados, carnes, etc.). Las proteínas, entre otras cosas, previenen las UPP (Úlceras Por Presión), habituales en personas con restricciones importantes en su autonomía física.

Por último, comentar que los auxiliares deben conocer a la perfección el estado de salud y las particularidades de cada residente que apoyen en la ingesta. Es por ello, que siempre deberán estar alerta a los cambios que se produzcan durante las comidas (aumento de la disfagia, negativas sucesivas a la deglución, incremento de los atragantamientos, etc.) y ponerlo en conocimiento del equipo multidisciplinar de la residencia para así proceder a la adaptación del menú a las necesidades del residente.